El Antiguo Testamento cuenta que Dios se aparece a Abraham, un honrado anciano centenario, en forma de tres ángeles viajeros.
Abraham y Sara atienden a los viajeros bajo el roble de Mamre. Los ángeles les anuncian el nacimiento de su hijo Isaac. La imagen de la Trinidad en el Antiguo Testamento encarna el dogma fundamental de la religión cristiana, según el cual Dios es un solo ser en tres figuras distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.









