El argumento de la obra de Fiódor Bruni, quien tenía en aquel entonces solo 23 años, se inspira en el pasado legendario de Roma, cuando ésta se enfrentó a la ciudad de Alba Longa. El destino de esta larga disputa debía decidirse en un duelo entre los tres hermanos Horacios, del lado de Roma, y los tres hermanos Curiacio, del lado de Alba Longa.
Muerte de Camila, hermana de Horacio
El superviviente de la batalla, el vencedor Horacio, a su regreso a Roma, encuentra a su hermana Camila llorando la pérdida de su prometido, uno de los Curiacios. Su hermano, enfurecido, la ataca con una espada. La acción del héroe no provoca respeto en los demás, sino horror y compasión por su víctima. El héroe está solo, hay entre él y sus compatriotas un trágico malentendido. Ese cuadro, llamado por Bruni Triunfo de Horacio, los contemporáneos lo llamaban de otro modo: Muerte de Camila, la hermana de Horacio.
La acción de este lienzo se desarrolla como un friso clásico: las figuras, cuidadosamente modeladas, están colocadas como en un escenario; sus gestos son majestuosos, los grandes drapeados descienden noblemente. La capa escarlata y la postura imponente distinguen al héroe colocado en el centro: su mano señaladora coincide exactamente con la diagonal de la composición.








