El icono más antiguo de la colección del Museo Ruso es uno de los monumentos artísticos más impresionantes del periodo pre-mongol de la Rusia antigua. La mayoría de los investigadores atribuyen esta obra a la escuela pictórica de Nóvgorod.
Arcángel Gabriel (Ángel de cabello dorado)
El icono representa al arcángel Gabriel, «uno de los grandes príncipes del cielo enviados por Dios a la Tierra, … llevó para Adán en el Paraíso el mandamiento de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, … anunció la divina noticia a María».
El carácter de la imagen y las peculiaridades de la pintura revelan una profunda conexión con las tradiciones del arte bizantino. Los hilos dorados del cabello, símbolo de grandeza e inmortalidad, son herencia del arte del mundo antiguo.
El icono estaba obviamente destinado al retablo y formaba parte de la serie de la Déesis. La Déesis («súplica» en griego) es una composición de tres o más iconos que encarnan la oración de intercesión de la Madre de Dios, Juan el Bautista, los arcángeles Miguel y Gabriel y otros santos ante Cristo por la humanidad pecadora en el próximo día del juicio final.



